Los inverosímiles eslóganes del PSOE

cabecera_luis_molina

En el mundo de los despropósitos, del quiero y no puedo y del “compre usted mis mentiras que tengo muchas”, el campeón por abrumadora ventaja es, sin duda, el Partido “socia-listo”, digo Socialista, aunque le sigue muy de cerca Podemos. Un partido como el soe, nacido ya viciado de base, en el que lo que suele destacar en las campañas, son sus eslóganes carentes de todo sentido, como el que tienen ahora que dice: “Vota sí”. Cualquiera que lo vea se preguntará: sí, ¿a qué?: a la salida de la OTAN, o de la UE o a saber a qué es lo que hay que votar sí, ¿al Brexit? No queda claro, como todo lo que suele hacer el PSOE…

Pero no, lo cierto es que ese “Vota sí” se refiere a votar a favor del cambio, es decir “Vota sí al cambio”, con lo que ellos mismos se están descartando, porque ellos no pueden representar el cambio de nada. Recordemos, pues, algunos pasajes tristes del pasado de este partido. Hagámoslo, por ejemplo, de la mano de Segundo Serrano Poncela, del que habría mucho malo que decir, pero que allá por el 34 formaba parte de la Federación de Juventudes Socialistas y que escribía en el periódico El Socialista: (…) es la preparación insurreccional para la conquista del poder… Las Alianzas Obreras son instrumento de insurrección y organismo del poder. (…) palabras del 34 que, en el 16 del siguiente siglo, es decir éste, suenan muy parecidas en labios de dirigentes de Unidos Podemos.

Estos que piden el voto para el cambio, son los mismos que hacen hoy día loas a un partido de claro corte comunistas como es Podemos. Los que, sin ningún rubor, afirman cosas muy parecidas a las que ya dejasen escritas, tras el execrable crimen cometido en el 36 contra Calvo Sotelo, miembros del Partido Socialista, en un borrador legislativo y que, posteriormente, publicaba Mundo Obrero:

Art. 1º: Serán disueltas todas las organizaciones de carácter reaccionario o fascista, tales como Falange Española, CEDA, Derecha Regional Valenciana y las que, o sus características, sean afines a éstas, y confiscados los bienes muebles e inmuebles de tales organizaciones, de sus dirigentes e inspiradores.

Art. 2º: Serán encarceladas y procesadas sin fianza todas aquellas personas conocidas por sus actividades reaccionarias, fascistas y antirrepublicanas.

Art. 3º: Serán confiscados por el gobierno los diarios El Debate, Ya, Informaciones y ABC y toda la prensa reaccionaria de las provincias.

Hechos que suenan mucho a lo que hoy día sucede en Venezuela a causa del Chavismo al que tanto vitoreaban los miembros de Unidos Podemos y que, sin duda, aún vitorean a escondidas, algunos, otros no tanto.

Uno de los grandes despropósitos del Partido Socialista, siempre ha sido lamentarse de sus errores a toro pasado, recordemos lo que escribía Indalecio Prieto, desde México en mayo de 1942: Me declaro culpable, ante mi conciencia, ante el Partido Socialista y ante España entera, de mi participación en el movimiento revolucionario de 1934.

Fue responsable de muchas otras cosas, pero en fin…, no vayamos a pedirle tres pies al gato. El problema de no darte cuenta de tus errores hasta que ya no hay solución, es que ocurre como con ZP, el país se hunde y se divide por tu culpa, llevando a la nación al paroxismo y luego, simplemente, lamentas tu mala cabeza.

Pero volvamos a lo de los eslóganes del soe. Otro de estos, alejado de la realidad y, sobre todo, del concepto democrático, es el que el PSOE usó en las Municipales y en las pasadas Generales: “Gobernar para la mayoría”. ¿Pero cómo que gobernar para la mayoría? Se ve quién es quién con relativa facilidad. En democracia no se gobierna para la mayoría, se gobierna para todos los ciudadanos, sean tus votantes como si no lo son. No se puede arrinconar a una parte de la población. La democracia, por definición, es el tipo de gobierno donde se toman las decisiones aprobadas por la mayoría, pero donde se gobierna para todos y no solo para dicha mayoría. Lo que sucede es que, para comprender este principio, lo primero que es necesario es creer en este sistema.

Y es que, en esta vida, no hay nada como leer un poco, especialmente historia, para no tropezar con la misma piedra. Porque resulta que el PSOE y Podemos, vienen ahora a contarnos que ellos son nuevos en toda esta aventura, que ellos son el cambio. Pero de nuevos no tienen nada, son más viejos en estas lides que el fuego. Sin embargo, es cierto que son el cambio, pero el cambio a lo rancio, a lo más antiguo y deleznable de la vieja política del siglo pasado. Son el cambio, o más que el cambio, diría yo, la vuelta a la preguerra civil que desangró a esta nación. Distintas personas, pero mismos pensamientos.

Esperemos que toda esta aventura en la que nos hemos metido, no termine como nos contó que ocurrió en el 36, el investigador Macarro Vera, en la campaña andaluza de aquella primavera:

Se realizó un clima de auténtico terror por parte de la izquierda, sin parangón (…). Las milicias socialistas y comunistas en la calle impusieron su ley, paseando armados, cacheando y atacando físicamente en muchas ocasiones a los enemigos de clase, hasta deteniéndolos y encarcelándolos, sin que las autoridades hicieran mucho por impedirlo. Los resultados fueron escandalosos.

COMENTA LA NOTICIA

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *