Lo que debes conocer sobre los ictus

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El término ictus es una palabra que parece estar en boca de mucha gente hoy en día, ya que debido a las circunstancias actuales de la vida que llevamos, estrés, ansiedad, mala alimentación, sedentarismo, ha hecho que esta grave enfermedad aparezca en nuestro tiempo con especial virulencia. Sin embargo, no por ser una palabra de uso común significa, ni mucho menos, que todo el mundo tenga claro qué es, cómo aparece, cómo se puede combatir y/o cómo podemos hacer para minimizar sus efectos una vez se ha presentado la enfermedad. Hoy, desde la sección de Salud y Belleza del diario masbrunete.es, queremos contaros todo lo que debéis conocer sobre esta mortal enfermedad y qué remedios tenemos al alcance de nuestra mano para impedir o disminuir sus efectos.

Empezaremos diciendo que el ictus es una enfermedad mortal o que, en su defecto, puede dejar secuelas neurológicas muy graves. Si bien es cierto que contiene un fuerte componente genético, no es menos cierto que, al margen de la genética, el estilo de vida que llevamos puede resultar a la postre mucho más determinante para sufrir un episodio de este tipo que cualquier otra cosa. Existen dos tipos de ictus, los que se denominan isquémicos, los cuales se producen cuando un coágulo o trombo tapona alguna arteria impidiendo el correcto riego sanguíneo al cerebro, y el ictus hemorrágico, que como su nombre indica, se produce por la rotura de alguna arteria.

Las causas más comunes por las que se puede producir un ictus son tensión arterial alta, diabetes, fibrilación auricular, sobrepeso, niveles de colesterol alto, etc. Hay que destacar que dos tercios de la gente que sufre algún tipo de ictus es como consecuencia de la hipertensión y esta, a su vez, suele manifestarse en aquellas personas que reúnen alguna de las patologías anteriormente mencionadas, es decir, sobrepeso, problemas cardiacos, diabetes…

En cuanto a los síntomas, cabe destacar que pueden ser lo suficientemente importantes como para poder tomar medidas a tiempo. Es habitual que una persona que está sufriendo un ictus o lo va a sufrir, note parestesia o adormecimiento de parte del cuerpo, cara, piernas, manos o brazos (los párpados o labios pueden caerse). También es común la pérdida de fuerza, desorientación, vértigos, mareos, problemas de visión, dificultad para caminar, para hablar y para entender una conversación, etc. Si sufrimos alguno de estos síntomas, es preciso actuar con celeridad y acudir al hospital lo antes posible, pues, en las cuatro horas inmediatamente posteriores se pueden suministrar fármacos capaces de disolver los coágulos, disminuyendo los efectos o, incluso, evitando que se produzca el ictus.

En cuanto a la prevención, sin lugar a dudas, esta viene necesariamente de la mano de hacer lo que siempre os recomendamos desde masbrunete.es. Esto es, llevar una vida sana y equilibrada, reducir el consumo de sal y de grasas saturadas y mantener una alimentación rica en fibra y en antioxidantes. El deporte, como no puede ser de otro modo, debe formar parte imprescindible de nuestras vidas, ya que se estima que, junto con una dieta sana, podría disminuir hasta un 80% los casos de ictus. Además de todo esto, existen varios estudios que recomiendan el consumo de ácido acetil salicílico, el conocido fármaco llamado aspirina. Este producto tiene la peculiaridad de disminuir el riesgo tanto del infarto de miocardio como de los propios ictus, ya que minimiza la aparición de trombos e incluso los puede diluir. En un artículo de la revista “The Lancet”, se afirma que cuando un paciente experimenta los primeros síntomas de ictus y este consume una Aspirina, el riesgo de padecerlo finalmente, se reduce significativamente, incluso varios días después. Por otro lado, en un interesante artículo del profesor Rothwell, podemos leer que: “Nuestros hallazgos confirman la eficacia de un tratamiento urgente después de un AIT y un accidente cerebrovascular menor y muestran que la ‘Aspirina’ es el componente más importante. El tratamiento inmediato con ‘Aspirina’ puede reducir sustancialmente el riesgo y la gravedad de accidente cerebrovascular recurrente temprano. Este hallazgo tiene implicaciones para los médicos, que deberían dar ‘Aspirina’ de inmediato si se sospecha de un ataque cerebral isquémico transitorio o menor, en lugar de esperar a la evaluación de especialistas y a las investigaciones posteriores.“.

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Sin embargo, la Aspirina como fármaco que es, suele traer asociada efectos secundarios, entre los que se encuentran los problemas gástricos, por eso, desde Salud y Belleza os vamos a recomendar un sustitutivo natural como es la corteza de sauce, igualmente eficaz, pero sin contar con los inconvenientes de los productos farmacológicos. Como hemos dicho, la corteza de sauce es un pariente muy cercano a la Aspirina. Al igual que esta, la corteza de sauce contiene salicina, esta, además de ser capaz de diluir la sangre eliminando los coágulos, también tiene propiedades analgésicas y antiinflamatorias. No en vano, tras consumir la corteza de sauce, el producto se convierte en nuestro organismo en el mismo ácido salicílico de la Aspirina.

Existen estudios muy serios que afirman que la salicina que se puede encontrar en el sauce, combinado con efedrina y/o cafeína, son capaces de hacer que perdamos peso de forma significativa. En concreto, un estudio, ha sido capaz de demostrar que la unión de estos tres componentes hizo perder, a los sujetos estudiados, hasta un 16% de grasa corporal en tan solo 8 semanas, en comparación con el 1% que perdieron los individuos que fueron tratados con un producto con efecto placebo.

Finalmente, os diré que la corteza de sauce blanco se puede encontrar en herbolarios sintetizados en pastillas, o en infusión. Para hacerlo basta con hervir, durante 5 minutos, un litro de agua con unas cuatro o seis cucharadas de corteza seca de sauce blanco y tomarlo a lo largo de todo el día en tres o cuatro tomas. Como ya hemos explicado en otras ocasiones, se puede realizar un preparado mayor para conservarlo en el frigorífico. Después, para calentarlo, bastará con un par de minutos en el microondas.

 

 

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