Esta Navidad, la báscula a raya…

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Un año más nos acercamos a las Navidades, una época entrañable marcada por la alegría, los encuentros familiares, los adornos en nuestras casas y ciudades, las compras y, cómo no, los excesos. Porque si hay algo que verdaderamente caracteriza estas fechas, son los excesos que cometemos tanto con la comida como con la bebida. Suele suceder, que tras los Reyes Magos, la báscula se empeñe en ser sincera y nos recuerde con saña que tenemos dos o tres kilos más que antes de las fiestas. Lo siguiente suele ser siempre lo mismo, ir al gimnasio, hacer dietas milagrosas… En muchas ocasiones estos propósitos terminan en nada y, aunque perdemos siempre algo con la vuelta al trabajo y a nuestros quehaceres diarios, año tras año vamos sumando algunos cientos de gramos o incluso algún kilo a nuestro cuerpo que, a la vuelta de una década, puede haberse convertido en un auténtico problema de salud.

Por ello, desde masbrunete.es, os vamos a dar unos sabios consejos para terminar la Navidad sin remordimientos de conciencia ni con el mal humor que nos suele generar comprobar que los vaqueros de siempre, ya no nos entran.

En esta ocasión os vamos a hablar de la faseolamina y del chitosás, dos productos que van a ayudarnos a no coger peso con las comidas navideñas, ya que la primera nos servirá para impedir la absorción parcial de hidratos de carbono, mientras que el chitosán, nos ayudará a dificultar la asimilación de las grasas. Es importante entender que no existen milagros y que el consejo que os vamos a dar está indicado tan solo para ayudar a mantener el peso en las ocasiones en las que por el motivo que sea, cometemos un exceso, pues no es recomendable, en absoluto, mantener un tratamiento con estos productos a lo largo del tiempo. Lo correcto y saludable, como hemos repetido en multitud de ocasiones desde la sección de Salud y Belleza, es hacer una vida sana, que convine una correcta alimentación tipo mediterránea, con una buena hidratación y donde se practique deporte habitualmente.

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La faseolamina es una proteína bioactiva o glicoproteína, que proviene del extracto de judías blancas. Esta sustancia inhibe de forma natural la enzima alfa-amilasa que produce el páncreas y la saliva, la cual se libera a su vez, en el intestino delgado después de haberse ingerido comida. La razón es que esta sustancia es la que se encarga de transformar el almidón en glucosa, con el fin de transformar, esta última, en energía. Esta energía, como ya hemos contado en otras ocasiones, se transforma, aproximadamente a las cuatro horas, en grasas si no se ha quemado. Concretando, la faseolamina, es capaz de impedir que la alfa-amilasa logre su objetivo de transformar los hidratos complejos (hidratos de carbono de cadena larga como el arroz, el maíz o el trigo, legumbres, patatas…) en glucosa. La desactivación de esta enzima dura como una hora más o menos, es por ello que debe ser consumida una media hora antes de la comida que preveamos que vamos a hacer rica en almidón, esto permitirá que un 65 o 70% de los hidratos consumidos pases directamente al sistema digestivo.

Al ser un bloqueador del almidón, la faseolamina nos puede ayudar a evitar sentir hambre, además, un consumo excesivo de hidratos de carbono provoca una alta liberación de insulina que contrarresta los efectos de la glucosa, lo que provoca una bajada de azúcar en sangre y, por consiguiente, nos hará sentir hambre. La faseolamina se encarga de que esto no ocurra, ya que realmente absorberemos una pequeña cantidad de lo que hemos comido. Se recomienda tomar entre 250 y 1000 mg al día, esto dependerá de la cantidad de almidón que vayamos a consumir a lo largo de ese día. Por otro lado, al ser un producto totalmente natural, no tiene efectos adversos que se conozcan. Sin embargo, como he dicho al principio, no se debe abusar de este producto, pues impedir la absorción de hidratos de carbono, hace que no se puedan transformar en glucosa la cual es la fuente principal que tiene nuestro organismo para conseguir energía. Su carencia puede provocar serios problemas de salud, no olvidemos que este es el alimento de nuestro cerebro y de nuestros músculos. Sin glucosa nos vamos a sentir débiles y sin fuerzas, además de no lograr concentrarnos correctamente. Por ello, recomiendo tomarlo tan solo antes de una comida que sepamos que va a ser muy rica en hidratos de carbono.

El segundo producto que os recomiendo, en la misma medida que el anterior, es el chitosán, también llamado quitosano. Se trata de un polisacárido (en este caso fibra), proceden del caparazón que se encuentra en varios crustáceos como gambas, cangrejos, etc. Esta fibra no la puede absorber nuestro organismo, por lo que al llegar al intestino no va a ser aprovechada, es más, se va a crear una película que interactuará con las grasas, debido a que contiene una carga eléctrica positiva, la cual interacciona con buena parte de las grasas que ingerimos, así como con los ácidos biliares, ya que estos contienen carga negativa, lo cual provoca que sean atrapadas en dicha película y que, posteriormente, sean eliminadas como producto de desecho.

Aproximadamente, cada gramo de chitosán, es capaz de absorber unos ocho gramos de grasas, lo cual nos da a comprender lo bueno que puede ser tomar este producto media hora antes de las comidas copiosas y, especialmente, en aquellas que se vaya a abusar de comidas grasas. Además, es capaz de disminuir el colesterol malo, nos puede controlar la presión arterial, ayuda en los tratamientos de anemia, mejora la asimilación del calcio, sirve para eliminar la bacteria helicobacter pylori, protege la mucosidad gástrica y la flora intestinal, es eficaz contra el estreñimiento, reduce la acidez gástrica, tiene efecto saciador y, en general, nos va a fortalecer el sistema inmunitario.

No obstante, todo lo anterior, está contraindicado, como es obvio, en las personas con alergia o intolerancia al marisco. Además, el chitosán, al impedir la absorción parcial de las grasas, provoca que no asimilemos las vitaminas liposolubles como la A, D, E o la K. Esto puede desembocar en un serio problema de salud, ya que todas esas vitaminas son imprescindibles para la vida humana.

Existen en el herbolario productos sintetizados ya en pastillas que traen ambas sustancias juntas. Mi consejo es que se tome una pastilla media hora antes de las comidas navideñas, para evitar acumular demasiada energía que luego se transformará en grasas. Pero eso sí, solo para estos casos, para el resto de ocasiones debemos llevar una vida sana y saludable, alimentándonos correctamente y haciendo deporte con asiduidad. Recuerda que tanto las grasas como la glucosa son fundamentales para nuestro organismo y su carencia puede producir serios desequilibrios en nuestro cuerpo que puede llevarlo a enfermar.

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