Ese parásito del pescado, llamado anisakis

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El anisakis de la familia Anisakidae es un parásito con forma de gusano de color blanco y que mide unos 2.5 cm. Existen varios tipos de anisakis, como el Pseudoterranova decipiens o Anisakis pegreffi, pero el más habitual es el Anisakis simplex. Los pescados que contienen este parásito, si los consumimos sin haber eliminado las larvas, van a provocar que estas, penetren en nuestro organismo y se vayan a fijar en nuestro tubo digestivo, lo que nos producirá una serie de síntomas. Como es natural, dependiendo de si existe alergia o no, será de mayor o menor gravedad. Hoy, desde la sección de Salud y Belleza, os contamos todo lo que debéis saber sobre el anisakis, con el fin de que podáis evitar intoxicaciones, que en verano suele ser más habitual.

Las larvas de anisakis se desarrollan en las vísceras de los mamíferos marinos, tales como focas, delfines y ballenas, lo que sucede es que cuando  alcanzan su madurez, fecunda sus huevos y estos, a su vez, son expulsados por los portadores mediante sus heces, los cuales al salir al océano, parasitan al plancton, que es el alimento de multitud de animales marinos, los cuales, a su vez, pueden ser también alimento de otros y así, sucesivamente, se van contagiando unos a otros con el anisakis, alcanzando a casi todos los peces, crustáceos, cefalópodos…, de hecho, se piensa que el 80% de las especies marinas, se encuentran parasitados por el anisakis. Las especies más propensas a ser parasitadas con la anchoa, el arenque, la sardina, la merluza, el bonito, el salmón, el jurel, el rape, el rodaballo, el atún, el pez espada, el cazón, los calamares, el pulpo… sin embargo, otros como el verdel y el gallo son menos propensos. Por otro lado, los bivalvos como los mejillones, las ostras, las almejas, los berberechos, los crustáceos en general no son portadores del parásito.

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Cuando el pescado muere, es decir, es pescado, las larvas salen de las vísceras para alojarse en la musculatura del pez infectado, razón por la que cuando tenemos un pez con anisakis, resulta relativamente sencillo ver al parásito ya desarrollado. Es por ello, que para garantizar al 100% que el consumo de un pescado no nos va a sentar mal, se hace imprescindible en primer lugar eviscerarlo, o lo que es lo mismo, quitarle las vísceras lo antes posible, para así evitar que el invasor logre emigrar a la carne. No obstante, esta acción si bien es necesaria, no es suficiente, por lo que hay que recurrir a otros métodos más contundentes, máxime si tenemos en cuenta que el pescado nos lo venden en ocasiones con las tripas o, si se las han quitado, que no podemos saber cuánto tiempo pasó desde que el animal murió hasta que lo limpiaron. Para asegurarnos definitivamente de que no corremos ningún riesgo de intoxicación, tenemos dos opciones, por casi todo el mundo conocidas.

Primera opción: congelar el pescado a una temperatura, al menos, de -20º C, manteniéndolo en ese estado un mínimo de dos a tres días. Debemos tener en cuenta, que un congelador convencional nunca alcanza estas temperaturas tan bajas, por lo que no podremos acabar con las larvas, salvo que alarguemos la congelación a 6 o más días.

Segunda opción: cocinar correctamente el pescado. Para lograrlo, es preciso hacerlo durante al menos diez minutos a una temperatura superior a 60º C. Es preciso entender que esta temperatura no se suele lograr al hacerlos a la plancha, en microondas o asados. Es preferible recurrir a la cocción, al horno o a freírlas, para asegurarnos de destrucción de todos los parásitos y sus larvas.

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Si nos hemos infectado por anisakis, la reacción alérgica suele tardar en aparecer entre 15 minutos y dos horas, después de haber ingerido el pescado parasitado. Los síntomas suelen aparecer en forma de ronchas que pican mucho. También puede ocurrir que se hinchen los labios y los párpados. Otro síntoma habitual, es el dolor abdominal, diarreas, náuseas y vómitos. En los casos más graves, que se recomienda acudir inmediatamente al hospital, pueden aparecer problemas respiratorios con síntomas de fatiga injustificada, tos, pitidos en el pecho, etc.

Por último, recordad que la evisceración, el congelado y el correcto cocinado es fundamental, mucho mejor si se hacen las tres cosas para asegurarnos. Tened en cuenta que en España, uno de los países que más pescado consume del mundo, las principales causas de intoxicación suelen venir por consumir pescado crudo tipo sushi o boquerones en vinagre, o pescados ahumados o, incluso, por los típicos espetos de sardinas asadas. Como ya os hemos dicho, estos modos de preparación del pescado, no acaba en ningún caso con el parásito anisakis.

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