El arte de preparar un buen gin tonic

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Aquellos tiempos en los que para tomarnos un gin tonic, bastaba con tener hielo, una botella de Larios, tónica Schweppes y una rodaja de limón para adornar, pasaron a mejor vida. Ahora, prepararse un gin tonic resulta todo un acontecimiento cuyo ritual y productos para prepararlo, resultan casi tan importantes como degustarlo, pues un gin tonic ya no se bebe, se degusta. Llamémoslo moda, pijerío absurdo, excepcional marketing de las compañías de ginebra o llamémoslo como queramos… da exactamente igual, lo cierto es que ahí está y que todos disfrutamos viendo cómo un buen bartender es capaz de mezclar los elementos de esta bebida con maestría a fin de lograr satisfacer al más exigente de sus clientes. Pero vayamos al grano… hoy, desde masbrunete.es, os contamos cómo preparar en nuestras propias casas unos magníficos gin tonics, logrando así, dejar a nuestros invitados con un gran sabor de boca.

Para empezar, al margen del tipo de gin tonic que deseemos preparar, la técnica a usar siempre será la misma. Para ello, lo primero es elegir nuestra copa, preferiblemente ancha en el centro, de tipo balón, pero, qué duda cabe que eso queda a gusto del consumidor y del tipo de cristalería que tengamos en nuestra casa, tampoco es cuestión de comprar copas nuevas.

Una vez elegida la copa o vaso de nuestro cóctel, lo aclararemos bajo el grifo y lo meteremos en el congelador durante unos minutos, mientras vamos preparandp todos los ingredientes del combinado. Una vez todo listo, sacamos las copas del congelador añadimos la ginebra a gusto (algunas botellas de ginebra traen un tapón especial para medir la cantidad justa); a continuación, echaremos el complemento si lo hay (cardamomo, canela, regaliz…) y después el hielo hasta llenar la copa; posteriormente añadiremos el agua de tónica despacio, tratando de poner una cucharita debajo de esta, al objeto de que no se rompan muchas burbujas; finalmente añadiremos nuestra decoración que, dependiendo del cóctel que vayamos a preparar, podrá ser lima, limón, fresas o incluso pepino… Como maridaje, podremos usar un queso parmesano o incluso unas anchoas, liga también muy bien con mariscos y pescados, aunque, sin duda, lo más clásico son unas gominolas (que no estén recubiertas de azúcar pues pueden estropear el sabor de nuestro cóctel) o unos frutos secos, no muy salados.

Pasemos, pues, a hablar de algunas posibles mezclas perfectas para preparar nuestros gin tonic, yendo más allá de lo tradicional. La marca de ginebra y el tipo de tónica quedará a criterio del consumidor, pues hoy en día las posibilidades son francamente amplias, pero tened en cuenta siempre que no será lo mismo preparar un cóctel con una ginebra o con otra, como tampoco lo será con una tónica o con otra.

Siguiendo siempre los principios de la preparación del gin tonic básico que os hemos explicado, podemos preparar un coctel donde la canela sea la protagonista, por ejemplo, usaremos una ginebra Brecon que de por sí tiene ya un ligero sabor a enebro y canela, le añadiremos tras echar la ginebra, una ramita de canela y tres o cuatro bayas de enebro.

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Otro cóctel delicioso a base de ginebra, podría ser usando The Botanical’s gin a la que le añadiremos una corteza de naranja y un poco de regaliz, podemos usar una tónica Fentimans o una Q Tonic.

Con un toque de nuez moscada, podemos preparar junto con una ginebra Seagram’s y unas gotas de lima y su cáscara como adorno, un gran gin tonic que no pasará desapercibido.

Otro cóctel ideal lo podemos hacer con una Gin Rives, una tónica Q Tonic, junto con unas fresas que añadiremos a nuestro gin tonic.

Usando una Edgerton Pink gin y la tónica Original pink, junto con un poco de enebro y lima, lograremos un cóctel rosa ideal, que dejará a todas vuestras visitas con la boca abierta.

Finalmente, el gin tonic perfecto, lo preparamos con una ginebra Martin Miller’s, tres o cuatro bayas de enebro, una corteza de lima que untaremos con cuidado por borde de nuestra copa bien fría y con una rodaja de esta que echaremos tras verter la ginebra, finalizamos el cóctel con una tónica Schweppes.

Combinar de cualquier modo ginebra con agua de tónica, es algo posible, pero poco recomendable, pues podemos descubrir en este cóctel de toda la vida, un sinfín de sabores no solo deliciosos, sino también muy digestivos.

 

Comments
  1. Pedro Miguel

    Gran artículo, pero, efectivamente, como dicen, existen muchas más alternativas. Permítanme mi propia receta. Ginebra Martin Miller’s, jugo de melón y tónica Fentimans. Decoramos con una rodajita de melón. Eso sí, hay que montarlo tal cual dice el autor de este artículo. Les aseguro que el aroma y el sabor son increíbles.
    Me voy a tomar uno…

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