El nombre de “Brunete” deriva de la palabra “bruneta”, término con el que se denominaba antiguamente a un tipo de paño oscuro, relacionado con la actividad ganadera de la región.


En la Edad Moderna, Brunete fue una villa señorial bajo la jurisdicción de los Condes de Chinchón, a quienes Carlos V otorgó el título y la villa.


La configuración de la Plaza Mayor atiende a las trazas de siglo XVI dictadas en las Leyes de Indias para las urbanizaciones de ultramar.